ALBERGUE DE PALABRAS
Las palabras no sirven para explicar un sentido secreto.
Hermann Hesse
Kolla
Kollita
clavo y canela
morenita
miel de panela
La dulzura llena los ojos
de arequipes
amadas miradas
Mujer
azafrán y pimienta
maíz y col
muña y ají
Amor que aumenta
el sabor de paladares
y lengua deleitosa.
El sabor
en los andares
entre mesas
entre sábanas.
Amor
de lima limón
agua de panela
jugo de azahar
De chicha morada
de chicha fuerte
de aguardiente
Aguardiente de corazón.
© Roberto Ríos del Águila
Lima- Perú
REFLEX 1
REFLEX
1
Cuando en el colegio supimos el abuso de Europa sobre África, al esclavizar a los africanos, sentimos estupor ante el hecho. Sin embargo, la vorágine de la vida (Los estudios en ese momento) y el "mecanismo de defensa" para evitar dolor cuando algo puede afectarnos, nos hizo olvidar el hecho.
De todos los actos del hombre contra el hombre, el esclavismo es quizá uno de
los peores y el efectuado sobre los africanos llega a lo increíble.
Al pensar en ello me siento avergonzado de pertenecer a la raza humana.
Claro que podría
hablar sobre otros abusos, como el realizado contra nuestros compatriotas
indígenas, pero eso tendrá otro espacio y su oportunidad. Ahora solamente
quiero tratar de entender que mecanismo lleva a un hombre a tratar como animal
a otro. Una explicación es el afán de lucro desmedido, ese afán que actualmente
corrompe conciencias “rompiendo la mano”. Ese afán de lucro es para obtener
poder y una vez ahí, el poder es una vesania incontrolable que no respeta nada.
Es una explicación que no llega a satisfacer.
Me pregunto ¿Qué
podría aclarar el acto de capturar a un hombre y luego de transportarlo desde
su tierra a otra lejana, cargado de cadenas y sufrimientos, marcarlo como a una
res para luego venderlo? Por supuesto que hay desprecio por el otro, racismo, o
lo que quieran llamarlo. a mi parecer eso existe, pero el principal es el afán
de lucro. Ese deseo de poseer más cada día desposeyendo a los demás.
Y en nuestra época
es igual, si no, no estaríamos hablando de derechos humanos ni de inclusión
social. Es terrible que debamos defender los derechos humanos o la igualdad
social, siendo eso de natural inherencia a todas las personas.
Mas eso sólo en la
letra. El esclavismo sigue vigente, no ya con cadenas, sino con bolsas de
valores, con sueldos míseros y oportunidades truncas. El afán de lucro, para
justificarse creó la economía de mercado, y al final estamos ahí: seguimos siendo parte
del mercado del poder y la locura de poseer cada día más.
Decir que esto es
triste, es poco. No hay adjetivo adecuado.
Roberto Ríos del
Águila
Lima octubre del
2014
Réflex 2
Algunas veces escribimos porque sentimos un aliento desde dentro, como unas ganas de comer, o de beber, o de hacer el amor, entonces nos sentamos a escribir, y si no podemos, imaginamos historias, poemas y demás tonterías, y me parece que a veces estás -digamos ocurrencias-, son mejores así: Imaginadas más que escritas.
Pero es el verbo escrito el que perdura, por lo menos hasta que
alguien lo lea, en cambio una historia oral inventada queda con su alegría en
el aire y el viento se la lleva.
Siempre intenté escribir algo que me agradara, pero que a la vez
interesara a quien lo leyera. (En un principio fue la primera mujer que nos
capturó de una sola mirada a los catorce o quince años)
Ahora escribo de dos maneras, una premeditando el tema y
escribiéndolo en la máquina*. El otro es de impromptus, y hasta un
comprobante de venta sirve para el caso. El resultado es fascinante, uno diría
que el escrito emocionalmente en la boleta de venta es más rico, y sí, a veces
lo es, mas no siempre es así, muchas veces lo premeditado se impone en
esta lucha de inspiraciones (Por no decir sudores).
En fin, quise solamente decir en dos líneas para contestar a una
amiga que me preguntó cómo escribía, y me excedí de palabras, tal vez por el
pisco sour que tomé hace cinco minutos, o tal vez porque sentí las ganas de
comentar algo personal. En cualquier caso, al final es lo mismo, escribo
para que me tengan presente como amigo... (¡Qué cosa no!)
Roberto Ríos del Águila
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