domingo, 2 de enero de 2022


REFLEX

 Hay golpes en la vida…que recibe el púgil cuando joven. El luchador cae unas veces atontado, otras casi en el KO, pero se recupera y sigue en la pelea…tan fuertes…mas el púgil cada vez pierde fuerzas en el largo combate, yo lo sé, y lo sabes tú, pues cada vuelta de pelea te vas debilitando…la resaca de todo lo sufrido…Y tomas aire, agua, respiras y sales de tu esquina, haciendo frente al emisario adversario que te desafía en cada esquina, que te lleva contra las cuerdas y resistes, vuelves a respirar profundo y otra vuelta el enviado contrincante se amodorra y te cubre la alegría, pues tus guantes relucen… la lucha va a continuar y sabes que no te rendirás, abandonaras el cuadrilátero sin ser vencido…y vuelve los ojos…pero los golpes te han mellado, cada envío envuelto en guantes de seda, otras en guantes de espinas, pro así es la vida, y no dejarás que se vuelva a quemar el futuro…Hay golpes , sí, en la vida, y de la muerte, pero sabe el luchador que esas peleas perdidas, son a la vez victorias…Hay palos tan duros en la lid, y látigos que hieren, pero vivimos con la esperanza, y soportamos esos porrazos, con la fe de saber que al final abandonaremos la arena.

 Florista

(A Coqui del Águila)
No cultiva ni recoge flores
sólo las ofrece
ramo de ramos,
envuelto en tocuyo
deja ver la rosa
la ruda el clavel.
A la hora del pan
sale de su casa
camina por las calles
terrosas o fangosas.
Van con ella: el tenue
perfume de las rosas
fragancia de ruda,
el aroma del clavel
en su tal vez último día
recorren innúmeras veredas,
sol, humedad,
Aparece,
trajinando mi calle
con su alegre caminar,
y su ramo de ramitos.
“Casero ¿rosas?”
“Para su esposa, o para mamá”
Son rosas
de cansados pétalos,
dame “un ramito”,
la mas bella flor me entrega,
su sonrisa
que jardinea su rostro, y
ríe en sus ojos.
Gracias, gracias a ti; se aleja
olvidando sus pies cansados,
lleva para una comida, y
más flores para vender.
Florista, de largos ocho años,
cambias una flor por la de tu niñez
quiero que tus rosas,
pensamientos y claveles
formen el ramo de deseos
cumplidos en tu futuro,
en tu mesa amigos, comida, flores,
y las calles adolezcan
de tu presente caminar.
quiero ver la alegría siempre
en tu alma,
sería más
que la solitaria moneda
cambiada por seis rosas.
amor
sabiduría trabajo seguro
un hogar para
reposar.
Espero que un día
La fragancia de las rosas
suavicen tu camino,
sin espinas del vivir,
y siempre tengas una flor
a cambio de tu sonrisa.


Roberto Ríos

  No me interesa hablar de poesía, prefiero hablar con mi gato o el jardinero. Aprendo más y me aburro menos. No me interesa ser personaje, ...